lunes, 5 de diciembre de 2011

Lléname.


Echo de menos demasiadas cosas, pero trato de hacerme a la idea de que todo lo que poseo termino por perderlo. Que no lo poseo sino que me posee a mi. He sido feliz pero ahora conozco realmente el precio.

Creo estar bien, ser feliz, pero entonces hay una ráfaga de viento me trae un olor, un sonido, su recuerdo. Mi vida es un desfile de personas increibles, estoy orgullosa de haber podido ser parte de su vida durante un tiempo y dejar huella, pero verme reducida a un escombro de sus recuerdos resulta arrollador. Puede que sea que lo mejor se me dé, sacar de la mierda a la gente y quedarme con sus problemas para que ellos sean felices. Pero estoy harta de ser la guía, de ser la mujer perfecta y de aparentar madurez cuando en realidad estoy jodida por dentro.

Temo atascarme en la fase de cabrona, pero quiero salir a la calle y robarle a la gente hasta recomponerme lo suficiente como para volver a ser vulnerable.

No puedo poseer a nadie, o que me posean, si estoy vacía. Lléname.

domingo, 16 de octubre de 2011

Ingmar Bergman.


¿Crees que no lo entiendo? El sueño imposible de ser. No de parecer, sino de ser. Consciente en cada momento. Vigilante. Al mismo tiempo, el abismo entre lo que eres para los otros y para ti misma, el sentimiento de vértigo y el deseo constante de, al menos, estar expuesta, de ser analizada, diseccionada, quizás incluso aniquilada. Cada palabra una mentira, cada gesto una falsedad, cada sonrisa una mueca.
¿Suicidarse? ¡Oh, no! ¡Eso es horrible! Tú no harías eso. Pero puedes quedarte inmóvil y en silencio. Por lo menos así no mientes. Puedes encerrarte en ti misma, aislarte. Así no tendrás que desempeñar roles, ni poner caras ni falsos gestos. Piensas. Pero, ¿ves? La realidad es atravesada, tu escondite no es hermético.
La vida se cuela por todas partes. Estás obligada a reaccionar. Nadie pregunta si es real o irreal, si tú eres verdadera o falsa. La pregunta sólo importa en el teatro y casi ni siquiera allí. Te entiendo, Elisabeth. Entiendo que estés en silencio, que estés inmóvil, que hayas situado esta falta de voluntad en un sistema fantástico. Te entiendo y te admiro. Creo que deberías mantener este papel hasta que se agote, hasta que deje de ser interesante. Entonces podrás dejarlo. Igual que poco a poco fuiste dejando los demás papeles.

lunes, 3 de octubre de 2011

Feliz Aniversario




Feliz aniversario.

Me obligaste a creer que el amor era algo más que hormonas y que amar era en realidad eso de lo que las canciones hablan, ¿pero para qué?

Idiota. Tenía razón yo desde el principio.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Depresiones idiotas.


¿O soy yo la idiota?




viernes, 9 de septiembre de 2011

Tabú sexual.

Hay que pararse a pensar sobre sexo, y sobre cualquier acto sexual pues ninguno está excento del influjo de la cultura. Cualquier caricia, posición y secuencia de movimientos son inclulcados de forma más o menos consciente en la mente como aceptables/inaceptables. Pero, ¿acaso es más moral la penetración vaginal que anal? ¿es sucio el sexo anal? ¿solo son erógenos los genitales? ¿la homosexualidad no es 'natural'?

Sí, hay que pensar sobre sexo. Repensar el acto sexual y los scrips sociales. Como ejemplo os pondré algo recurrente en el cine: chico besa a chica, chica acaricia la cara del chico, chico acaricia el culo de la chica, se tumban en la cama, siguen besándose... Y pantalla en negro. Suponemos que han hecho el amor (¿hacer el amor? que expresión más rara) por la secuencia de actos. Pues bien, queridxs lectores, ese es el palpable efecto de la educación.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Lejos


Perdóname por todas las veces que te dije "Te quiero" y no terminé la frase con "Lejos". 
Pero la culpa es tuya por interrumpirme con "y yo".

domingo, 28 de agosto de 2011


Tú sentada y yo también, ¿alguna se va a mover?